El pasado 20 de marzo se aprobó el Real Decreto-ley 7/2026, que recoge un conjunto de medidas orientadas a dar respuesta al contexto energético actual, con especial foco en la protección de la industria y los consumidores.
Aunque está pendiente de convalidación, el texto introduce cambios relevantes que conviene tener en cuenta desde el punto de vista de la gestión energética.
Apoyo a consumidores electrointensivos
Una de las medidas más destacadas es la recuperación del descuento del 80% en los peajes de transporte y distribución para consumidores electrointensivos durante todo 2026.
Este descuento aplica tanto a energía como a potencia y, en algunos casos, tendrá carácter retroactivo desde el 1 de enero.
Mayor flexibilidad en contratos de energía
El decreto incorpora medidas temporales que permiten a las empresas adaptar sus contratos a la situación del mercado:
- En electricidad, se podrán modificar las potencias contratadas sin las limitaciones habituales.
- En gas, se habilitan opciones como modificar la capacidad contratada, cambiar de tarifa o incluso suspender temporalmente el suministro.
Todo ello sin costes asociados en la mayoría de los casos, lo que introduce un margen de maniobra relevante para optimizar costes.
Reducción de la carga fiscal
El paquete también incluye medidas fiscales orientadas a contener el impacto económico de la energía:
- Impuesto eléctrico reducido al 0,5% (al menos hasta junio de 2026)
- IVA reducido al 10%, condicionado a la evolución del IPC energético
- Ajustes en el impuesto sobre el valor de la producción de energía eléctrica, con reducciones y exenciones temporales
Optimización energética y nuevos actores en el sistema
Se introducen cambios en el sistema de obligaciones de eficiencia energética, incorporando por primera vez a los consumidores directos en mercado como sujetos obligados, aunque su contribución no será exigible hasta 2027.
Este punto refuerza el papel de la optimización energética como eje estructural en la estrategia de las empresas.
Un contexto que exige anticipación
En conjunto, estas medidas buscan aportar flexibilidad y alivio de costes en un entorno energético complejo.
Para las empresas, más allá del impacto inmediato, este tipo de cambios refuerza la necesidad de contar con una estrategia energética activa, capaz de adaptarse a la regulación, optimizar contratos y aprovechar oportunidades.
Seguimos el día a día de la evolución normativa para informar a nuestros clientes.
